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NEUROFEEDBACK y TDAH

El estudio en lo relativo a las funciones del Lóbulo Frontal llevó a varios grupos a explorarlo a través de la realización a niños y adolescentes de electroencefalogramas (EEG) y a la creación de mapas de actividad eléctrica que cartografían la actividad cerebral con magnífico poder de resolución espacio-temporal. Al comparar la actividad eléctrica del lóbulo frontal de individuos que presentan TDAH con los controles se observaba un desequilibrio entre las áreas cerebrales de excitación y de inhibición, reflejado en un aumento de ondas theta y una disminución de ondas beta (Drechsler 2008).

Partiendo de este presupuesto se comienza a realizar la Terapia de Neurofeedback. Es una técnica de entrenamiento mental probada científicamente que ayuda a mejorar el funcionamiento del cerebro y del Sistema Nervioso Central. El sujeto aprende gradualmente de manera sencilla y consciente a adaptarse mejor a las situaciones cotidianas, es decir, a regular su estado de activación e inhibición adaptándolo a cada situación.

¿En qué consiste esta terapia? ¿Cómo es una sesión de neurofeedback?

Se realizan sesiones de entrenamiento donde el niño/adolescente puede observar en una pantalla de ordenador cómo si su nivel atencional baja (mientras realiza un juego o programa o ve su serie favorita) se van alterando una serie de gráficas que representan su actividad cerebral a la vez que el juego se interrumpe o la pantalla de ordenador se oscurece. De este modo, el sujeto aprende a rectificar su conducta o patrón atencional “incorrecto” por otro más adecuado y puede visualizar cómo las gráficas de sus ondas cerebrales se modifican.

El niño se sitúa cómodamente en un sillón frente a una pantalla y se le colocan unos electrodos en la cabeza y en las orejas que recogen la información sobre su patrón atencional y actividad cerebral. Cuando el niño está atento es reforzado con una actividad de su gusto. Se produce así un aprendizaje a lo largo de las sesiones ya que se devuelve información al cerebro de cómo está funcionando dándole la posibilidad de observarse y modificar su propia actividad.

La Terapia de Neurofeedbcak requiere la realización de 30 a 40 sesiones aconsejándose realizar dos sesiones semanales. Se realiza un seguimiento exhaustivo para comprobar que la normalización de las ondas del EEG se corresponden con cambios funcionales positivos en la vida cotidiana (mejoras en el ámbito académico, personal y social).

Existe numerosa evidencia científica de que la Terapia de Neurofeedback mejora la atención en niños con TDAH y el control de la impulsividad frente a otros tratamientos como la terapia cognitiva o el abordaje farmacológico (Logeman y Studer 2008; Holtman 2006). Este tratamiento aborda uno de los hallazgos neurobiológicos básicos del TDAH, es decir, la alteración eléctrica del lóbulo frontal.

Se trata de una terapia que no presenta efectos secundarios y es compatible con cualquier otro tipo de tratamiento o terapia psicopedagógica y/o psicológica.

Recursos:

  • Drechsler, R., Straub, M., Doehnert, M., Heinrich, H., Steinhausen, H.C., y Brandeis, D. (2007). Controlled evaluation of a neurofeedback training of slow cortical potentials in children with attention deficit/hyperactivity disorder (ADHD). Behavioral and Brain Functions, 3, 35
  • Studer P., Kratz O., Gevensleben H., Rothenberger A., Moll G. H., Hautzinger M., et al. (2014). Slow cortical potential and theta/beta neurofeedback training in adults: effects on attentional processes and motor system excitability. Front. Hum. Neurosci., 8, 555

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