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Estás en: TDAH > 20 preguntas sobre el TDAH

  1. ¿Qué no es TDAH?
  2. ¿El TDAH es un trastorno inventado?
  3. ¿Cómo se manifiesta el TDAH en los niños y en las niñas?
  4. ¿El TDAH se manifiesta de la misma manera en todas las personas?
  5. ¿Cómo evoluciona el TDAH?
  6. ¿El niño con TDAH actúa con mala intención?
  7. ¿Es bueno castigar a los niños con TDAH?
  8. ¿El TDAH es un trastorno con un pronóstico necesariamente negativo?
  9. ¿Es culpa de los padres el TDAH de su hijo?
  10. ¿El TDAH suele coexistir con otros problemas asociados (comorbilidad)?
  11. ¿Son todos los niños con TDAH rebeldes, oposicionistas y desafiantes?
  12. ¿Por qué el niño con TDAH tiene dificultades de aprendizaje?
  13. ¿El TDAH se cura con el tiempo?
  14. ¿Qué cosas pueden mejorar o empeorar un TDAH?
  15. ¿Qué puede suceder con un adolescente cuyo TDAH no haya sido tratado en la infancia?
  16. ¿Qué puede hacer el colegio con los niños con TDAH?
  17. ¿Qué pueden hacer los padres por su hijo con TDAH?
  18. En desarrollo
  19. En desarrollo
  20. En desarrollo
  1. ¿Qué no es TDAH?

    TDAH no es un retraso mental ni falta de inteligencia. No son niños necesariamente vagos ni desmotivados. Esta idea falsa ha surgido porque las dificultades atencionales pueden incidir negativamente en el rendimiento académico. El TDAH puede darse en personas de cualquier nivel de inteligencia. TDAH no es:

    • Pereza ni falta de motivación. Algunos niños acaban teniendo esta actitud, pero como consecuencia lógica de continuos "fracasos escolares" y frustración acumulada, ya que su esfuerzo no es recompensado con buenas notas o elogios de sus padres y profesores.
    • Mala conducta intencionada. La Impulsividad y su falta de regulación emocional generan problemas de conducta. La mayoría de estos niños lamentan a "posteriori" su "mala conducta" pero les cuesta evitarlo.
    • Ausencia total de capacidad para fijar y mantener la atención. Pueden mantener la atención en tareas lúdicas (televisión, ordenador, videoconsolas, cine….) e incluso en ciertas tareas cognitivas en las que muestran competencia o habilidad. La falta de atención se observa fundamentalmente en el contexto académico en tareas de esfuerzo mental continuo en las que el niño no posee una buena habilidad para su resolución o ejecución.
    • No es una enfermedad.

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  2. ¿El TDAH es un trastorno inventado?

    No. El TDAH fue descrito por primera vez en una publicación científica en el año 1902, no mucho después que trastornos como la Esquizofrenia o el Trastorno Bipolar. Existen además, en la literatura no científica, descripciones de niños que se corresponden con lo que hoy denominamos TDAH desde mucho antes. Siempre ha habido niños, adolescentes y adultos con este trastorno pero no tenía un nombre y por ello, no era diagnosticado. El TDAH es un trastorno médico y está oficialmente reconocido por Instituciones (OMS, APA, AACAP, NICE) y expertos médicos. El TDAH es el trastorno neurobiológico más común en niños. Se estima que entre el 3 y 7% de la población infanto-juvenil la sufre, lo que equivale a uno o dos niños por aula. El TDAH tiene un componente genético importante, que determina hasta el 75% del trastorno. Sin embargo, los factores biológicos no genéticos y ambientales juegan también un papel importante en su desarrollo y, sobre todo, en la forma de manifestarse. Aunque su presencia en algún miembro de la familia es un factor de riesgo para los descendientes, no todos los niños con TDAH tienen antecedentes familiares.

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  3. ¿Cómo se manifiesta el TDAH en los niños y en las niñas?

    En la población pediátrica, se identifica el TDAH más en varones que en mujeres pero se da en ambos sexos. La cuestión es que los síntomas asociados son muy diferentes entre ambos. La mayoría de los expertos creen que se comunica una incidencia mucho menor de TDAH en niñas y mujeres adolescentes porque las niñas tienden a sufrir el subtipo con predominio de inatención. No suelen tener problemas de conducta y suelen acudir a consulta de Psicología o Pedagogía por presentar problemas de aprendizaje y bajo rendimiento escolar. Por el contrario, en los varones predomina el subtipo hiperactivo- Impulsivo o bien de tipo combinado (Déficit de atención e Impulsividad), subtipos que suelen ir acompañados de conducta disruptiva en el aula y falta de cumplimiento de normas en la familia. Esto origina un desajuste escolar y familiar y precipita la derivación del paciente para ser evaluado a nivel conductual y psicopedagógico. Por tanto, la relación de varones a niñas con un diagnóstico de TDAH es de más o menos 4:1 en la población general, pero esto no implica necesariamente mayor prevalencia de varones frente a niñas.

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  4. ¿El TDAH se manifiesta de la misma manera en todas las personas?

    No, el TDAH es un trastorno complejo, cuyos síntomas están presentes en muy distinto grado en cada persona. Además, las consecuencias que estos síntomas pueden producir en un individuo son influidos por aspectos ambientales y personales. No existe un único TDAH, sino diferentes sujetos que padecen TDAH.

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  5. ¿Cómo evoluciona el TDAH?

    Se estima que más del 80% de los niños que presentan el trastorno continuarán padeciéndolo en la adolescencia, y entre el 30-65% lo presentarán también en la edad adulta. Sin embargo, las manifestaciones del trastorno irán variando notablemente a lo largo de la vida. El diagnóstico a una edad temprana y la realización de un tratamiento multidisciplinar adecuado, condicionan el pronóstico y su evolución.

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  6. ¿El niño con TDAH actúa con mala intención?

    No, dado que en gran parte, sus comportamientos dependen de los síntomas del trastorno y de su dificultad para retener lo aprendido y aplicar los aprendizajes (incluidos los de normas de conducta y comportamiento). Es evidente, entonces, que sus conductas negativas no son intencionadas.

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  7. ¿Es bueno castigar a los niños con TDAH?

    Se ha demostrado que el castigo sistemático que suelen recibir los sujetos con TDAH es ineficaz y perjudicial en su educación con consecuencias negativas para su autoestima. Estos niños tienen dificultades para retener y aplicar lo aprendido y aprender de experiencias anteriores, no sólo en el ámbito académico, sino también en el ámbito emocional. El niño con TDAH sabe distinguir lo que se puede o no se puede hacer pero le cuesta controlar su conducta y retener las consecuencias negativas de un suceso anterior similar; por ello, los castigos parecen ineficaces. En la mayor parte de los casos, les supone una forma de represión injusta que les incapacita para aprender las normas de comportamiento.

    Por otra parte, su propia inquietud es muchas veces confundida con una mala conducta, lo que lleva a castigarles en exceso sin motivos reales, creando un "acostumbramiento" al castigo. Además, los comportamientos positivos muchas veces pasan desapercibidos y no suelen ser elogiados o recompensados positivamente por ello. Al final, el niño tiene la sensación de que sólo se le presta atención cuando se porta mal (de ahí que su comportamiento negativo pueda percibirse como "una llamada de atención"). Han de ser castigados cuando lleven a cabo conductas negativas relevantes, es decir, conductas que no pueden ser toleradas tales como agresión física o verbal a otro (padres, hermanos, profesores, iguales…), romper o destruir cosas… pero los padres han de ser flexibles en no castigar de modo sistemático conductas como estar distraído haciendo deberes, levantarse mientras come, hablar en clase, etc. Es mucho más efectivo realizar lo contrario, es decir, comentar al niño que va a ser premiado cada vez que logre controlar su falta de atención (tiempos cortos) y hacer bien parte de sus deberes o disminuir las veces que se levanta de la mesa comiendo, etc.

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  8. ¿El TDAH es un trastorno con un pronóstico necesariamente negativo?

    El TDAH supone dificultades en muchas facetas del desarrollo normal del niño. En el niño con TDAH existen alteraciones que pueden producir un rendimiento académico pobre, asociado a una baja autoestima, alteraciones emocionales y/o problemas en la integración social. Si bien estos síntomas no suelen incapacitar a los niños con TDAH a alcanzar ciertas metas profesionales o académicas, éstos pueden suponer ni se abordan adecuadamente, limitaciones con el paso del tiempo en el rendimiento escolar, en las relaciones interpersonales y en el desarrollo de su personalidad. Sin embargo, el TDAH no es necesariamente negativo. Hay niños, adolescentes y adultos con TDAH con un adecuado ajuste escolar, personal y social. Muchos de los niños con TDAH tienen grandes dones y habilidades académicas y sociales y su "energía" puede ser maravillosamente orientada destacando su creatividad, buenas ideas y gran capacidad de trabajo.

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  9. ¿Es culpa de los padres el TDAH de su hijo?

    No, los padres no tienen la culpa. No acepte nunca que nadie le culpe del trastorno que presenta su hijo, como tampoco se le ocurriría a nadie culparle a usted si su hijo tuviera diabetes o epilepsia. El TDAH no se produce por desacuerdos entre los padres, ni por separación o divorcio, ni por el nacimiento de un hermano menor, ni porque la madre o el padre se ponga a trabajar, o porque trabajen mucho y pasen poco tiempo en casa, ni por tener niñera, ni porque le cambien de colegio, ni porque le cuiden sus abuelos. No se culpe por la enfermedad de su hijo y no deje que nadie lo haga. Estos factores pueden ocasionar en un momento determinado que algunos de los síntomas del niño se agraven pero nunca son causa directa.

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  10. ¿El TDAH suele coexistir con otros problemas asociados (comorbilidad)?

    Sí. Llamamos comorbilidad del TDAH a la existencia de otros trastornos o dificultades asociados al TDAH, es decir, que coexisten con él. Los más comunes en niños y adolescentes con TDAH incluyen:

    • Trastorno Negativista Desafiante (TND) (40%)
    • Trastorno de conducta (TC) (14%)
    • Trastornos de ansiedad/estado de ánimo (34%)
    • Tics (11%)

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  11. ¿Son todos los niños con TDAH rebeldes, oposicionistas y desafiantes?

    Estas conductas son muy frecuentes en los niños con TDAH (dificultad para obedecer y cumplir normas, contestan a los adultos, parecen no escuchar cuando se les manda hacer algo, discuten o interrumpen con frecuencia). Esto se debe a que estos niños tienen dificultades para percibir su propia realidad y la de su entorno, lo que provoca que se sientan incomprendidos y 'reprimidos' ante cualquier intento de corrección y reaccionen de esta forma.

    Sin embargo, las conductas oposicionistas y desafiantes no siempre están presentes en todos los niños con TDAH. Un niño sin TDAH también puede presentar este tipo de conductas por una mala práctica educativa del entorno familiar o circunstancias familiares o escolares adversas.

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  12. ¿Por qué el niño con TDAH tiene dificultades de aprendizaje?

    Los niños con TDAH experimentan muchas dificultades para concentrarse y prestar atención; se aburren fácilmente y no terminan sus actividades correctamente o cometen numerosos errores por despiste. Presentan déficit en las Funciones Ejecutivas, es decir, en determinados Procesos Cognitivos necesarios para lograr aprendizajes comprensivos y significativos. No tienen Estrategias adecuadas para analizar, planificar y organizar las tareas de manera que sean finalizadas y ejecutadas con éxito al no poder autoevaluar su propia conducta cognitiva (percibir errores, autocorregirse…) lo que o hace que su rendimiento en clase sea menor de lo esperado con respecto a su capacidad intelectual. Algunos de estos niños además, olvidan con gran facilidad lo que han aprendido y se "quedan en blanco".

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  13. ¿El TDAH se cura con el tiempo?

    El niño con TDAH no puede dejar de serlo, dado que no se puede hacer que desaparezcan las causas de su trastorno (una alteración evolutiva que afecta a la maduración de algunas de sus funciones mentales y a su desarrollo). Sin embargo, es posible mitigar o eliminar las consecuencias negativas o síntomas que produce este trastorno.

    Un buen tratamiento, aplicado desde muy temprana edad, puede evitar los déficits en las capacidades afectadas por el trastorno y en el proceso de aprendizaje, que interfieren en la maduración del niño. En la mayor parte de los casos "dependiendo del tiempo de evolución del trastorno sin tratamiento", se pueden evitar las limitaciones en el rendimiento escolar, en la percepción de sí mismo y del entorno, en el desarrollo de la competencia social, etc.

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  14. ¿Qué cosas pueden mejorar o empeorar un TDAH?

    Existen varios factores que ayudan a una buena evolución del trastorno:

    • Un diagnóstico precoz
    • Una educación coherente y competente por parte de los padres
    • La transmisión de valores positivos y estabilidad familiar
    • El conocimiento por parte de los profesores y adaptación de las actividades educativas
    • La colaboración entre los padres y la escuela

    Por el contrario, los siguientes factores pueden empeorar el pronóstico de TDAH:

    • Un diagnóstico retardado
    • Fracaso escolar
    • Una educación demasiado permisiva o severa de los padres.
    • Desavenencias y hostilidad entre los padres
    • Problemas de salud en el niño
    • Precedentes familiares de alcoholismo, conductas antisociales u otros trastornos mentales.
    • La no colaboración del entorno escolar en la comprensión y ayuda al sujeto con TDAH.

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  15. ¿Qué puede suceder con un adolescente cuyo TDAH no haya sido tratado en la infancia?

    El adolescente con TDAH que no reciba tratamiento durante la infancia tendrá unos síntomas más marcados y podría mostrar otras alteraciones asociadas:

    • Empezar múltiples proyectos de forma simultánea, pero rara vez terminarlos.
    • Tener dificultades para organizarse escolar y personalmente.
    • Posponer proyectos que requieren que se preste mucha atención a los detalles o requieran esfuerzo.
    • Tener problemas para recordar citas u obligaciones.
    • Tener problemas para mantenerse sentados durante reuniones u otras actividades.
    • Estar inquietos o moverse constantemente.
    • Extraviar sus cosas con frecuencia.
    • Conductas oposicionistas y desafiantes en el entorno escolar y familiar.
    • Posibilidad alta de abandono de los estudios.
    • Tendencia a realizar conductas de riesgo: alcohol, adicción a sustancias, conducta antisocial… Por todo ello, una detección precoz es fundamental ya que esto posibilitará que los síntomas puedan paliarse o disminuir con el tiempo.

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  16. ¿Qué puede hacer el colegio con los niños con TDAH?

    Conocer el problema para poder comprender e intervenir adecuadamente. Esto implica asesorar a los padres en la derivación del niño a un especialista adecuado y comprender las necesidades específicas del niño. La colaboración entre colegio y familia es fundamental para un tratamiento efectivo. En muchos casos, el niño necesitará una valoración pedagógica que determine sus necesidades académicas, así como un plan de intervención escolar personalizado. Por otra parte, el profesorado debe informar a los padres a lo largo de todo el curso escolar, intercambiando información y experiencias, fomentando la colaboración entre la escuela y la familia.

    Los profesores pueden tomar las siguientes medidas:

    • Ubicar al alumno dentro de la clase en un sitio cercano a él para poder ayudar al alumno a centrar su atención. Intentar centrar la atención de éste mediante gestos o claves visuales en vez de recurrir constantemente a mensajes verbales.
    • Recuerde que los niños con TDA necesitan estructura. Su ambiente debe estructurarse ya que ellos no saben hacerlo por sí mismos. Haga listas o planning de las tareas a hacer. Necesitan "recordatorios" y previsiones. Algunos de estos recordatorios pueden consistir en tarjetas o pequeños carteles en las que se escriba los pasos a seguir en una tarea o algún aspecto a tener en cuenta que resulta difícil de recordar al alumno (poner tildes, empezar con mayúscula, no comerse letras, poner las llevadas en una operación....). Los niños con TDA saben qué tienen que hacer, pero cometen errores en el cómo hacer.
    • Asegúrese de que el alumno le mira y escucha antes de darle una instrucción. Dar instrucciones claras y sencillas y de una en una.
    • Repita las instrucciones varias veces. Los niños con TDA necesitan oírlas varias veces para ir interiorizando un modelo de ejecución y resolución.
    • Algunas de las frases posibles a utilizar son las siguientes:
      • ¿Qué debes hacer?
      • Primero piensa que tienes qué hacer y luego empieza.
      • No corras; comprende bien las preguntas antes de contestar..,
      • Haz las cosas con cuidado y atención.
      • Repasa tu trabajo antes de entregarlo.
    • Recuerde la parte emocional del aprendizaje. Intente disminuir en todo lo posible las recriminaciones negativas verbales en público ("para quieto; estate más atento; deja la silla en paz....") y no trate de resolver los posibles problemas de conducta (molestar a los compañeros, hablar en clase, interrumpir actividades, etc) con medidas punitivas que provocan mayor ira y frustración en el alumno facilitando la aparición de comportamientos agresivos.
    • Utilice el contacto físico y visual para informar al niño sobre su conducta y/o falta de atención. Una mirada o caricia puede recuperar a un niño cuando está soñando despierto.
    • Hacer un calendario de actividades tan predecible como sea posible. Colóquelo en la pizarra o en el pupitre del alumno. Refiérase a él frecuentemente y avísele de todos los cambios.
    • Trate de ayudar a los niños a hacer sus propios calendarios de actividades.
    • Elimine o reduzca la frecuencia de las pruebas o evaluaciones con límite de tiempo. Muchas veces no permiten que los niños con TDA demuestren lo que realmente saben. Intente dar un poco más de tiempo si el niño lo necesita.
    • Permita válvulas de "escape" tales como salirse de clase un momento, realizar un recado (bajar a recoger fotocopias...) o levantarse a repartir material, borrar la pizarra. Haga de un niño con TDA su ayudante.
    • Valore más la calidad de las tareas que la cantidad. Los niños con TDA frecuentemente necesitan una carga de tareas reducida. Ellos pueden invertir la misma cantidad de tiempo en el estudio para hacer una tarea que un compañero para hacer dos. Sólo se trata de no abrumarlos con más de lo que pueden manejar. Evite que las tareas que no acaban en clase se amontonen con los deberes de la tarde.
    • Manifieste sus progresos a sus alumnos frecuentemente. Los niños con TDA se benefician enormemente de un "feed-back" frecuente. Los mantiene en el camino.

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  17. ¿Qué pueden hacer los padres por su hijo con TDAH?

    Cuanto más sepan, lean y pregunten sobre el TDAH, mejor podrán los padres y familiares ayudar, aceptar y comprender al niño. Deben buscar un médico para que aborde el tratamiento farmacológico experto en niños con TDAH y que tenga tiempo y paciencia para seguir al niño. Un médico que esté disponible. Además, los padres deben:

    • Definir reglas claras con consecuencias negativas y premios para cada tipo de comportamientos (negativos o adecuados). Establecer medidas adecuadas de disciplina para que el niño entienda las consecuencias de saltarse las normas. La mejor forma de evitar el castigo es poner límites claros y contener.
    • Ayudar al niño a terminar una tarea o encargo dividiéndolo en pasos menores.
    • Aumentar la estructura y el orden en casa y en la realización de deberes; establecer rutinas estables y predecibles para estructurar el tiempo. Eliminar ruidos y distracciones.
    • Otras medidas generales que ayudan al niño y que puede hacer él mismo en sus actividades de la vida diaria pueden ser: dejar la ropa del colegio y la mochila preparada la noche anterior para no hacerlo con prisas por la mañana, colgar en un corcho o lugar visible para el niño una lista de cosas que debe de acordarse para su jornada escolar (anotar y revisar la agenda, no olvidar material escolar, calendario de exámenes y de entrega de trabajos…). Estos niños deben ser exigidos como todo niño. Todos los niños necesitan rutinas, normas y límites claros. Entender sus dificultades de atención, organización y planificación no implica hacerles las cosas o intentar "salvarles" de todo. Deben asumir las consecuencias de su conducta (Ej: si un día no llevan los deberes hechos al cole por despiste u olvido, debemos entender y apoyar al profesor si le obliga a hacerlos en el recreo y se queda sin jugar u otra medida). Ser TDAH no puede justificar o servirle al niño o a los padres como un "recurso" para ser más permisivo con su hijo.

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  18. En desarrollo

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  19. En desarrollo

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